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viernes, 20 de agosto de 2010

No debe usarse coma para separar el sujeto del predicado.

Existe la idea errónea de que cuando el sujeto es largo debe separarse del predicado mediante coma.

Selecciono al azar los dos siguientes ejemplos de un texto por lo demás correcto, escrito por un periodista independiente cubano, en los que evidentemente sobra la coma:

1) Ese socialismo que él jura amar de corazón, puede aplastarlo en minutos.

2) Atreverse a confirmar que el renombrado politólogo continuará tirándole dardos al problema de la corrupción con la misma energía, es demasiado arriesgado.

Podrá argumentarse que en el segundo ejemplo el sujeto es demasiado largo y el empleo de la coma ayuda al lector. Razón de más. Siempre que una coma sea opinable es preferible suprimirla, a no ser en el caso extremo de que ello acarree ambigüedad. Ninguna regla debe ir contra la comprensión del texto.

Cabe además, como solución, la reformulación de la oración mediante la inversión sintáctica:

Es demasiado arriesgado atreverse a confirmar que el renombrado politólogo continuará tirándole dardos al problema de la corrupción con la misma energía.

miércoles, 17 de marzo de 2010

cubano / isleño

Por las mismas razones aducidas en la entrada de cubano /criollo puede sustituirse cubano por isleño en ciertos contextos pragmáticos. Sin embargo, conviene tener en cuenta que en Cuba (y, en general, en el Caribe hispano) se le llama isleño al inmigrante canario. Es un caso especial en que el hipónimo desplaza al hiperónimo. El DRAE registra ese uso en la tercera acepción de isleño.

cubano /criollo

En el estilo periodístico suele sustituirse cubano por criollo con el fin de no repetir la palabra. Algunos suponen que eso es incorrecto, pero se trata de un caso admisible de sustitución del hipónimo por el hiperónimo, como lo es sustituir ratón por roedor o gato por felino en determinados contextos. Lo criticable no es el uso sino el abuso de ese recurso estilístico al punto de convertir los dos tipos de palabra en sinónimos totales. En ocasiones es mejor repetir la palabra cubano (que no es tan malsonante, después de todo) antes que caer en los excesos de los cronistas deportivos. Deben evitarse enunciados como el siguiente: "Los venezolanos perdieron frente a los criollos". La razón, obviamente, es que los venezolanos son también criollos.